Estar pendiente de los distintos momentos de la producción de un alimento o bebida puede ser de mucha utilidad

No cabe duda de que uno de los aspectos que más favorece un negocio es la trazabilidad, pues permite conocer qué ocurre en cada etapa de un proceso para tomar las medidas apropiadas, ya sea potencializar y/o replicar una buena práctica o corregir una situación que genera inconvenientes.

En el caso de las empresas de alimentos y bebidas, contar con un modelo de trazabilidad en la planta le otorga beneficios específicos, como:

  • Mayor productividad

  • Reducción de costos de producción

  • Menos pérdidas

  • Mayor calidad de los alimentos y bebidas

  • Retiro de productos en menor tiempo (si es necesario)

  • Disminución de problemas de códigos

¿Qué sistemas se pueden implementar?

Existe una opción que consiste en colocar en el empaque del producto, información referente al proceso: las máquinas que se emplearon para su creación, el estado de las mismas, los colaboradores que participaron, las etapas, la temperatura en la que se hizo, el material del envase, entre otra. Se trata de un software que realiza la trazabilidad y si se llega a presentar una situación fuera de lo normal, se detiene la producción para hacer los cambios respectivos. Además, vincula este ámbito con otros como logística.

Sin embargo, también existen alternativas que proveen la información de cada etapa por separado.

Menos inconvenientes de inocuidad

Recientemente se registraron varias alertas alimentarias en Europa, relacionadas con productos lácteos en los que se encontraron E. coli, listeria monocytogenes y toxina estafilocócica, los cuales afectaron la salud de varias personas. El lote de los alimentos debió sacarse del mercado.

Eventos como estos pueden evitarse en gran medida, si las compañías le dan un espacio a la trazabilidad para así mantener bajo supervisión cada instante de la producción.

Fuentes: La Prensa, Industria Alimentaria

También le puede interesar: Proteja su planta de ataques cibernéticos