Un artículo publicado en la revista Nature Sustainability sugiere que la demanda mundial de alimentos, que aumentará progresivamente en los próximos 80 años pues se prevé que la población mundial alcance los 11 mil millones, impulsará las enfermedades infecciosas humanas.

“Si comenzamos a explorar cómo el aumento de la población y la agricultura afectarán a las enfermedades humanas, podremos prepararnos para mitigar estos efectos”, dijo Jason Rohr, profesor de ciencias biológicas de la Universidad de Notre Dame. “Necesitamos anticipar algunos de los problemas que podrán surgir ante una explosión de la población humana en el mundo”, añadió.

Según el artículo, la geografía que presentará mayor crecimiento para el año 2100 es el ‘mundo en desarrollo’, donde actualmente el control de enfermedades, la vigilancia y el acceso a la atención médica ya enfrentan desafíos importantes. Algunas estimaciones sugieren que las enfermedades infecciosas representan el 75 % de las muertes en los países en desarrollo de las regiones tropicales.

Además, cada año en los Estados Unidos, aproximadamente 48 millones de personas padecen infecciones transmitidas por alimentos y dichos padecimientos han sido adquiridos o se han relacionado con alimentos importados de países en desarrollo, donde el saneamiento y la seguridad alimentaria son deficientes o no se aplican de manera adecuada. De los pacientes mencionados, 128.000 son hospitalizados y cerca de 3.000 mueren cada año a causa de una infección transmitida por los alimentos.

A medida que la población mundial crece, el estado de las economías rurales, el uso de agroquímicos y la explotación de los recursos naturales, entre otros factores, contribuyen aún más a los brotes de enfermedades infecciosas. “Hay muchos ejemplos modernos donde el alto contacto humano con animales de granja o caza silvestre es una causa probable de nuevas enfermedades humanas, que se han convertido en pandemias globales,  como la gripe aviar o porcina y la enfermedad de las vacas locas”, dijo Rohr.

¿Cómo enfrentar la propagación de enfermedades infecciosas a través de alimentos?

Rohr y sus colaboradores ofrecen varias soluciones potenciales, por ejemplo, mejorar la higiene para combatir el uso excesivo de antibióticos en el desarrollo de animales de granja. Además, sugieren que los agricultores agreguen variabilidad genética a sus cultivos y animales para reducir las epidemias causadas en parte por los monocultivos y demasiados animales estrechamente relacionados que viven en lugares cercanos.

Asimismo, existe la posibilidad de invertir en modelos matemáticos predictivos que integren asociaciones entre prácticas agrícolas y enfermedades infecciosas. Estos modelos podrían pronosticar el riesgo a través de escalas espaciales para facilitar la focalización de medidas preventivas y de mitigación.