El mercado de comidas y bebidas saludables es uno de los que más crece en el país. Según la última cifra en ventas elaborada por Euromonitor Internacional, este segmento alcanza ingresos de $13,9 billones, una razón de peso para que más compañías quieran entrar en la tendencia.

Ejemplo de esta situación es el reciente lanzamiento de la línea Fitness de Colombina, que está compuesta por 32 productos en 6 categorías. Así mismo la decisión de Postobón de aumentar su portafolio de productos saludables y reducir en un 30% el nivel de los azucares en las bebidas Manzana Postobón y Colombiana, utilizando el endulzante Stevia.

El sector lácteo, por su parte, también le está apostando a productos funcionales. Parmalat, por ejemplo, lanzó tres nuevas leches funcionales: Leche Omega 3, Leche Inmune + y Leche Peques 1+, con el fin de aumentar el consumo promedio que hoy en Colombia es de 145 litros por persona, insuficiente con respecto a la media mundial sugerida por la ONU, 170 litros. Y en ese sentido, Alquería pensando en el “bienestar integral” de los compradores, desarrolló un segmento más avanzado de leches deslactosadas, que representa a nivel nacional una oportunidad de negocio del 24% en ventas en la categoría de leche líquida y el 38% en ventas en litros para la compañía.

De otro lado, hay compañías que han montado sus propios centros de investigación -como es el caso del centro Vidarium del Grupo Nutresa- que les ha servido para evaluar la posibilidad de incluir nuevos ingredientes y sustancias en sus productos, con el fin de que estos entren en la tendencia saludable. Tal es el caso de la fibra, un componente que favorece la salud intestinal de las personas e incluso previene los problemas cardiovasculares.

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Impuestos acompañan la tendencia

Esta tendencia de productos saludables toma fuerza en un momento en el que el Ministerio de Salud evalúa la posibilidad de poner un impuesto a las compañías que produzcan bebidas azucaradas, bajo el argumento de reducir la carga que le genera el Estado la atención de enfermedades no transmisibles. Esta decisión la han tomado otros países como México, Chile, Francia y Estados Unidos.

Costa Rica es otro de los países que ha adaptado está normativa, ahí Grupo Bimbo desarrolló una centro de investigación para incorporar en sus productos ingredientes más saludables, en respuesta al decreto de los “no sanos”; y así se podrían citar más ejemplos alrededor del mundo.

Con lo anterior queda en evidencia que, tanto la regulación como los nuevos hábitos de consumo, están reorganizando un mercado donde los competidores deben llegar con productos innovadores, que satisfagan a los consumidores y que a su vez contribuyan a frenar fenómenos como el de la obesidad que se están convirtiendo un problema de salud pública, algo que tiene efectos sobre su imagen corporativa y crecimiento, pero también sobre las cargas tributarias.