La personalización es una tendencia en el sector de la alimentación, en los próximos años existirán alimentos y bebidas funcionales diseñadas para grupos específicos de consumidores, teniendo en cuenta sus características genéticas y metabólicas, y su estilo de vida, entre otros factores.

De acuerdo con Francesc Puiggròs, director científico del área de biotecnología de Eurecat —centro tecnológico de Cataluña—, la nutrición personalizada es la “capacidad que tendrá cada individuo de alcanzar un comportamiento dietético sostenible, beneficioso para su salud y compatible con su estilo de vida y su cotidianidad”. Con esta idea en mente, lo ideal sería “encontrar alimentos y bebidas funcionales diseñados de forma precisa para cada persona en función del código genético, la microbiota y los gustos y preferencias personales”, explicó.

Teniendo en cuenta los parámetros de escalabilidad y el beneficio industrial al producir este tipo de alimentos, la estrategia será ofrecer al consumidor la personalización de su alimentación creando alimentos y bebidas funcionales para diferentes grupos de personas en función de similitudes biológicas, genéticas, metabólicas y de microbiota, así como semejanzas de comportamiento y hábitos.

Del “somos lo que comemos” hacia el “comemos lo que somos”

Según Puiggròs, el primer reto que plantea la producción de esta clase de productos es impulsar la investigación para “adquirir suficiente base científica y consolidar la comprensión de los requisitos nutricionales, psicológicos, fisiológicos y genéticos”, para así situar a cada persona en un grupo poblacional  donde se le ofrezca un consejo nutricional beneficioso, efectivo y preciso que favorezca su bienestar.

También le puede interesar: Comisión EAT-lancet presentó hoja de ruta para una alimentación saludable y sostenible

Por ello, el uso de tecnologías dominantes como nutrigenómica, nutrigenética y la inteligencia artificial permitirá aclarar la complejidad de esta área de la ciencia a partir de algoritmos, ayudará a lograr esta comprensión del impacto sobre la salud de cada organismo de una determinada intervención nutricional.


"[El reto] es traducir la complejidad de la información en acciones y cambios personalizados y efectivos para los consumidores"
- comentó Puiggròs

El segundo reto, de acuerdo con Puiggròs, “es traducir la complejidad de la información en acciones y cambios personalizados y efectivos para los consumidores que hagan que la selección de nuevos alimentos funcionales y de un patrón dietético personalizado se integre fácilmente en su cotidianidad”.

Eurecat lidera PREVENTOMICS, un proyecto que, durante los próximos tres años, desarrollará planes de nutrición y de hábitos de vida personalizados para mejorar la salud, a partir de rasgos tanto físicos como conductuales de la persona, su estilo de vida y genotipo y sus preferencias y condición. Estos se trasladarán a los usuarios en forma de consejos individualizados, gracias a las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC).