El packaging es la carta de presentación de sus productos y la principal herramienta que usan algunas empresas para posicionarse ante sus consumidores.

El empaque es lo que llama la atención del consumidor en su punto de venta y lo que determinará, en muchas ocasiones, lo que se diga de su marca. Por esta razón, debe mantenerse actualizado y debe estar en la capacidad de adecuarse a cambios y modificaciones.

“Nuestras tendencias de packaging para 2018 reflejan las actitudes de los consumidores, las acciones y los comportamientos de compra más habituales y con más potencial de cara al futuro tanto en los mercados globales como locales”, explica David Luttenberger, Global Packaging Director en Mintel.

Packaging con conciencia

El packaging es una de las principales fuentes de desechos y es considerado, en muchas ocasiones, como un elemento no necesario. A medida que los consumidores se vuelven más sensibles con este tema, también lo va haciendo el diseño de packaging.

Una de las grandes tendencias del futuro inmediato estará en la de dotar al packaging de conciencia y hacer ver que las cajas, embalajes y demás no son simplemente basura.

Las marcas empezarán a educar a los consumidores sobre los beneficios del packaging y sobre cómo este ayuda a ser más eficientes.

 

 

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Ecommerce

La forma en la que se presenta el producto y cómo llega a casa es crucial, pues generará la primera impresión real. En 2018 las compañías online empezarán a prestar cada vez más atención al packaging para mejorar la experiencia de compra.

Las compañías de ecommerce se preocuparán por tanto de lo que en Mintel llaman el ‘designing packaging’, el packaging de diseño que es el que se ve online cuando se compra, y en el ‘transit packaging’, el packaging en tránsito que es el que el repartidor trae a casa. En ambos se buscará cumplir con las expectativas del comprador.

El clean label

Este etiquetado vende la idea de una transparencia absoluta e intenta contarle al consumidor todo. En 2018, la tendencia continuará y mejorará, ya que por un lado las compañías tienen que contarlo todo, pero por otro tienen que cuidarse mucho de no hacer que el consumidor se sienta abrumado por un exceso de información.

La contaminación

Las marcas y las empresas van a empezar a tomar conciencia de cómo pueden actuar en este problema. Cada vez se apostará por modelos más ligados a los principios de la economía circular, en los que el packaging será un elemento siempre en uso.

En lugar de reciclarlo, el packaging volverá a ser puesto en circulación una vez más.

Redirección del tráfico en los puntos de venta      

En los supermercados, los millennials han implantado una nueva forma de navegar por la zona de compra. En lugar de recorrer el supermercado al completo, están visitando simplemente los estantes de los laterales, ya que son los que tienen los productos frescos.

Por tanto, las compañías que ocupan los estantes del centro han perdido tráfico. El packaging intentará recuperar terreno perdido, cambiando cómo se presentan esos productos. Empezarán a usar materiales transparentes, diseño contemporáneo y a poner mayor atención a cuestiones de reciclado para volver a captar a esos consumidores.

Fuente: Puro Marketing