La norma ISO 9000 hace énfasis en lo que sucede en la planta, sin descuidar la importancia de la documentación que sirve como guía y control de la operación. Se enfoca en la protección sanitaria del producto y los requisitos de los sistemas de gestión de calidad. Es un complemento a la ISO 9001.

Esta última certificación es una de las más implantadas en las empresas. Con esta se demuestra que la organización está trabajando con base en sus clientes y cumple con las condiciones establecidas con el fin de mejorar la satisfacción del cliente.

Una de las primeras guías de calidad sanitaria fue la desarrollada por el American Institute of Baking quien en la actualidad responde a las siguientes especificaciones a través de las Normas Consolidadas de AIB International para inspección. Programas de Prerrequisitos y Seguridad de los Alimentos. Estos documentos hacen énfasis en:

-Una revisión de los entornos de la planta y construcciones de la misma

-Verificación cuidadosa y profunda de los almacenes y atención a estos; la llegada de materiales, materias primas y materiales del empaque asegurando la condición sanitaria de los mismos, así como de los transportes que arriban a la planta.

-Especificaciones de los materiales como parte fundamental de la auditoria

-Revisión intensa del entorno de la producción, de la cual se observa el entorno que rodea al producto haciendo un énfasis en los puntos en los que se encuentra expuesto.

-Inspección y revisión del material del empaque primario y su recorrido hasta el producto final.

-Procesos de limpieza y desinfección, el manejo integrado de plagas y la trazabilidad, son auditados con gran detalle.

El proceso de verificación documental y de la validación integral del sistema a través de análisis estructurado y estadístico de las tendencias en cada uno de los aspectos que conforman el proceso de gestión de la inocuidad alimentaria.

De esta revisión, se derivan acciones científicas, técnicas y operacionales, que conforman la esencia de cualquier sistema basado en las normas ISO, que mejoran la continua operación de la planta.

Finalmente, después de que el auditor ha visto el proceso, puede revisar la parte documental y validar que lo que ha visto en la planta está sustentado en el papel.