Lo que las personas conocen como el sabor de los alimentos, es una interacción entre el sentido del gusto y el olfato. En la boca se pueden percibir sabores dulces, salados, amargos, entre otros. Sin embargo, el olfato es decisivo en la evocación de sensaciones gustativas complejas. Las células olfativas tienen 400 tipos de receptores que permiten distinguir unos 10.000 aromas que combinadas con el gusto crean una impresión sensorial general de un alimento.

El mentol causa una sensación fresca en las membranas mucosas. Es por eso que la boca siente una sensación agradable cuando recibe un alimento mentolado. Además, ayuda a los trastornos digestivos tales como el intestino irritable debido a sus propiedades antisépticas y anestésicas. Lo que puede ser un elemento atractivo para la industria de alimentos ya que las personas en este momento desean comprar comida que les ayude a mejorar su salud y les proporcione bienestar, pero a la vez que sea rica en sabor y les brinde una experiencia inigualable.

Este producto se fabricó sintéticamente desde 1973 ya que su producción natural solo se obtenía por temporadas. Empero, los métodos de producción de productos químicos tenía unas desventajas porque requieren una síntesis de etapas múltiples muy complejas o producen no solo L-mentol natural sino también D-mentol que debe ser retirado de la mezcla.

Ahora se desarrolló un nuevo proceso basado en el aroma químico citral denominado hidrogenación asimétrica. De ahí se obtiene de manera más eficiente y rentable el L-mentol para ser aplicado a la industria de alimentos, farmacéutica, entre otros.

Una de las empresas que desarrolla el L- mentol por medio de este método es BASF. Ellos estarán en el stand 44 de Expo IAlimentos.