Prestar atención a cada criterio vinculado a la repartición de los alimentos y bebidas que deben permanecer refrigerados, resulta útil para evitar pérdidas

Para las empresas que hacen productos que requieren un especial cuidado en lo referente a temperatura, contar con una cadena de frío segura no puede dejar de ser una obligación. En la actualidad, la demanda de alimentos y bebidas que conserven sus características es mayor, lo que implica tomar acciones para garantizar que no se vean afectados por un mal manejo en ámbitos como su distribución.

En primer lugar, es importante que, para repartir los productos luego de su elaboración, la compañía cuente con personal preparado para el manejo apropiado de alimentos y bebidas que necesitan refrigeración, al igual que con equipos que aseguren que se mantenga la temperatura adecuada para evitar que se dañen los mismos. Considerando que estos pueden tener distintos requerimientos en este aspecto, se pueden implementar varias zonas de temperatura dentro de los vehículos en los que se transporten.

El ojo también se debe poner sobre los tiempos en los que se distribuyan los alimentos y bebidas, lo cual influye en qué tan frescos estén cuando el comprador se encuentre frente a ellos, teniendo en cuenta que el mismo está buscando cada vez más productos con esta característica.

En cuanto a las compañías que contratan a otras para que se encarguen de la repartición de este tipo de productos, deben tener la total seguridad de que aquellas cuenten con dichos aspectos.

Precisamente, para saber si los alimentos y bebidas están siendo repartidos en los niveles de refrigeración que requieren, existen nuevas tecnologías que permiten conocer al instante, la temperatura en la que están siendo transportados. Estas no solo son utilizadas por las organizaciones contratadas para la distribución, sino que también pueden ser adquiridas e implementadas por las empresas que hacen los productos.

Por otro lado, las exportaciones también demandan un monitoreo constante de la temperatura en la que se encuentran los alimentos y bebidas. De hecho, implican mayor cuidado por los tiempos de desplazamiento y el riesgo que se altere la cadena de frío. Para ello se pueden emplear las tecnologías mencionadas previamente y buscar aliados estratégicos que apoyen todo el proceso.

Otros puntos relacionados con la cadena de frío, para revisar

  • Las materias primas que lo requieran, deben permanecer a ciertas temperaturas desde que se producen hasta que se emplean para hacer los alimentos y bebidas

  • Estos últimos deben almacenarse a determinadas temperaturas hasta que sean llevados a los vehículos en los que se distribuirán, y también luego de ser repartidos

  • Los momentos de cargue y descargue deben mantenerse bajo la lupa, pues pueden aportar a que no se preserve la temperatura que se necesita, y el producto puede verse perjudicado

Fuentes: Énfasis Alimentación, Dirección de Seguridad e Higiene Alimentaria

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