En este momento las tendencias de consumo se inclinan hacia productos que no tienen azúcar, gluten, colesterol, entre otros. Todo ello porque la gente busca en este momento alimentos que sean más saludables a pesar de que organismos como la FDA haya demostrado que el colesterol no genera un daño significativo a la salud humana.  

Sin embargo, ¿qué no hemos escuchado hablar sobre la industria “sin gluten”?

Nuevos estudios de la Universidad de Utah han encontrado evidencia de que los primeros humanos, hace 3.4 millones de años atrás, ya comían hierbas glutinosas como el trigo y la cebada. Lo que quiere decir que el ser humano tiene millones de años de genética de digerir el trigo. Somos más capaces de digerir trigo que carne ya que de esta solo se tiene registro de consumo hasta hace 500.000 años.  

Por otro lado, un informe publicado por el Journal of Agriculture and Food Chemistry registró que el estadounidense promedio comió 86 libras más de harina de trigo en el año 1900 que en 2008, lo que sugiere que la explosión de la sensibilidad al gluten puede no deberse al gluten en sí.

En otro estudio, cuando se comparó el trigo antiguo, Kamut, con las variedades de trigo modernas, Kamut tenía el doble de gluten, pero redujo la inflamación dos veces en comparación con el trigo moderno. Además, el Kamut, con dos veces más gluten, también redujo el colesterol y el azúcar en la sangre.

Por otro lado, otros estudios sugieren que el consumo de granos enteros y trigo integral ayuda a la pérdida de peso, a mejorar el azúcar en la sangre, a tener mejor salud cardiovascular, mejor función cognitiva, reducción del riesgo de cáncer y mayor longevidad.

Sin embargo, en este momento el consumo de alimentos sin gluten ha aumentado a causa de una sensibilidad a esta sustancia. La pregunta que se realizan varios científicos y personas de la industria de alimentos es ¿estamos seguros de que la causa de esta sensibilidad es el gluten?  ¿Podría ser la naturaleza procesada del trigo que comemos, una dieta de 60 años de grasas y conservantes procesados, comer trigo en exceso, o un sistema digestivo estresado y descompuesto la que genera esta reacción.

Antes de condenar un grano que se ha comido durante millones de años, ¿por qué no cambiar el trigo que comemos como el primer paso para reiniciar y rejuvenecer los sistemas digestivos descompuestos?

Información tomada de: http://www.qualityassurancemag.com