Fechas falsas de caducidad, aceite de oliva adulterado, carne contaminada y colorantes nocivos en frutas; son solo parte de una larga lista de prácticas fraudulentas en la industria alimentaria que se agudizan con el comercio internacional.

Sin embargo, lo que para unos es claramente motivo de fraude puede no serlo para otros, que lo ven solo como una falta menor. Esto, según expertos, es lo que complica la lucha contra ese tipo de delitos a nivel global.

Por eso los gobiernos se han propuesto empezar con algo tan básico como definir el problema: un comité del Codex Alimentarius, el organismo internacional que establece las normas alimentarias, está estudiando qué enfoque tomar ante la falta de términos y visión en común.

“Se ha establecido un grupo de trabajo para que desarrolle un documento con las definiciones relevantes que luego circulará entre los miembros”, dijo Sarah Cahill, experta de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que gestiona el Codex junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La búsqueda de un lenguaje común pasa por entender del mismo modo conceptos como el fraude (engaño ilegal que suele buscar algún beneficio económico), la integridad de los alimentos (en perfectas condiciones) o su autenticidad (que sean verdaderos).

Además, hay multitud de formas de cometer ilícitos, que van de la sustitución de ingredientes por otros de peor calidad, el mal etiquetado, la venta de alimentos robados, la utilización de aditivos no autorizados o la falsificación.

 

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Un riesgo inminente

El riesgo que implica el consumo de productos adulterados para la salud de los consumidores, es la principal razón por la que el ministerio de comercio le apuesta a un incremento de las tareas de la Fiscalía, la Policía Aduanera, las Contralorías y otras autoridades para frenar la adulteración de alimentos procesados que se están presentando en el mercado.

El “remedio” contra el fraude está en complicar y encarecer la actividad ilegal, restándole atractivo al sector para cometer prácticas ilegales

Fuente: industriaalimentaria.org