Las tecnologías de la información y la comunicación juegan un papel determinante en la industria 4.0, ofreciendo una nueva manera de organizar los procesos de producción de manera flexible, permitiendo que las fábricas puedan adaptarse rápidamente a las necesidades del cliente.

El perfil del consumidor se modifica constantemente e impone que los productos se vinculen a valores como transparencia, salud y personalización. Lo que exige flexibilidad y sostenibilidad.

Esta revolución industrial alimentaria, conocida también como Food Industry 4.0,  implica una fabricación avanzada con mayores volúmenes de alimentos, que se da a través de tecnologías como el internet de las cosas, el análisis Big Data, la automatización, el software de control, entre otros.

Las redes de producción son capaces de reconocer la evolución de los productos para así fabricarlos de forma personalizada. Esto implica una gestión óptima de los procesos productivos, sistemas de producción inteligentes y eficientes que minimicen los defectos de fabricación y lleven a un ahorro en los costos, y una producción más flexible que posibilite el diseño y la fabricación de productos adaptados a la demanda del cliente.

La cadena de valor de la industria 4.0 es caracterizada por una mejor trazabilidad de las materias primas, la disminución de ineficiencias y la reducción de costes y riesgos.

Las nuevas tecnologías permiten mejorar las posibilidades de éxito del cliente en todas las fases del proceso: diseño, fabricación y distribución del producto.

*Realizado con información de Ainia, Centro Tecnológico