La agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), ratificó mediante un comunicado — en la voz de dos de sus expertos representantes en políticas públicas— su postura adminisible bajo un marco legalizado frente al uso del CNB en alimentos y suplementos dietéticos en los Estados Unidos.

En la nota compartida por esta entidad, que se titula “La FDA está comprometida con una política sólida basada en la ciencia sobre el CBD (uno de los componentes del cannabis)”, se citan dos argumentos principalmente como defensa para que se pueda incluir cannabis y compuestos de esta sustancia en algunos alimentos: el interés público y la seguridad en calidad de estos productos, todo bajo una mirada científica.

“A medida que nos acercamos a estas preguntas, lo hacemos como una agencia reguladora con base científica comprometida con nuestra misión de proteger y promover la salud pública”, señala Amy Abernethy, coautora del texto de la FDA.

Por su parte, Lowell Schiller, también autor del comunicado indica un aspecto base para el uso de cannabis y sus derivados en alimentos, como lo son las disposiciones legales que actualmente prohíben la comercialización de CBD que, a su vez, le “permiten a la FDA emitir una regulación que crea una excepción” para alimentos convencionales o de dieta-suplemento.

La FDA y la normativa vigente

Pese a que algunas jurisdicciones en Estados Unidos han eliminado ciertas prohibiciones sobre el cannabis o los compuestos derivados, a nivel federal la Ley de Mejoramiento de la Agricultura de 2018 (Farm Bill) eliminó el cannabis de la definición de marihuana presenta en la Ley de Sustancias Controladas (CSA). Al mismo tiempo, esa legislación conservó específicamente la responsabilidad de la FDA sobre dichos productos, explican los expertos en el documento.

Abernethy asegura que, en relación al contexto legal y a la comercialización vigilada o ilegal de alimentos que contienen cannabis, “el papel de la FDA se está volviendo prácticamente más relevante para muchas partes interesadas afectadas. Reconocemos la necesidad de ser claros y abiertos sobre dónde están las cosas y sobre la forma eficiente y basada en la ciencia en la que estamos avanzando”.

Texto original de: Amy Abernethy, MD, Ph.D., Comisionada Adjunta Principal; y Lowell Schiller, JD, Comisionada Asociada Principal para Políticas de la FDA.