Aunque lograr que no entren puede parecer una tarea muy difícil, no debe dejar de intentarlo, teniendo en cuenta su impacto en los productos

Las plagas son uno de los aspectos que más se combaten en las empresas de alimentos y bebidas, para garantizar la inocuidad. Sin embargo, en muchas ocasiones el problema se aborda después de que tiene lugar, en vez de estar preparado con anticipación. Algunas recomendaciones para hacerle frente a esta situación son las siguientes:

  • Contar con un cronograma maestro de saneamiento actualizado y apropiado, pues muchas veces se adquieren nuevas máquinas y se realizan cambios en las plantas, sin modificar el esquema, lo cual hace que las prácticas de limpieza resulten poco útiles. Aquí es importante tener en cuenta los riesgos microbiológicos. Asimismo, implementar este sistema permite tener la información que se requiere para solicitar mayor presupuesto para asuntos de desinfección

  • Manejar los desechos cuidadosamente, pues los lugares donde se dejan pueden volverse focos de plagas. En este sentido, deben revisarse las fugas, los sitios al aire libre donde se depositan, para evitar que se presenten inconvenientes de inocuidad

  • Almacenar los equipos de cierta forma y reaccionar pronto a los derrames, buscando que los primeros estén en un espacio específico y ordenados, sin tocar el piso o suelo. En cuanto a los segundos, no se deben dejar por mucho tiempo

  • Planear los apagones. Esto permite saber cómo se debe actuar ante ellos, lo cual es preferible a que se presenten y no se esté listo

  • Trabajar de la mano de los departamentos de mantenimiento, considerando que ayudan a utilizar la exclusión como una manera para lograr que las plagas no afecten la producción. Es importante tener en cuenta que los lugares donde se depositan objetos de mantenimiento deben permanecer con buena iluminación y ordenados, para que no habiten en ellos. Además, resulta útil que las personas de estas áreas realicen arreglos pertinentes y den realimentación, al igual que establezcan deficiencias, en distintos espacios de entrenamiento. Este punto debe tenerse muy presente

  • Transformar elementos del entorno, enfocándose en la vegetación, árboles y demás objetos que permitan que las plagas se ubiquen en ellos y, por ende, cerca de la planta, a la que pueden ingresar posteriormente

  • Hacer lo correcto, implementando todas las técnicas que ayuden a que las plagas no estén presentes en la planta, lo cual aporta a preservar la inocuidad de los productos, fundamental para no generar problemas en la salud de los consumidores y evitar sanciones

  • Facilitar acceso a equipos, entre los cuales están los que se emplean para inspeccionar y limpiar

  • Mantener las puertas cerradas y sellar las grietas, para que las plagas no tengan por dónde ingresar a la planta. También es relevante evaluar objetos como ventiladores y limpiar las grietas que pueden tener lugar en pisos y entre estos y las paredes, antes de sellarlas

En este último aspecto hay que considerar la posible llegada de roedores, los cuales pueden contaminar los alimentos al pasar por ellos, con el efecto probable de generar enfermedades. Para evitar que esto ocurra, se debe implementar medidas pertinentes, considerando que entidades plantean que la exclusión es la manera más adecuada para lograr que los roedores no ingresen a una planta.

Las puertas se deben revisar, con el fin de conseguir que entre estas y el piso existan espacios de máximo ¼ pulgadas. Para saber si son seguras se puede hacer un ejercicio. Durante la noche se enciende la luz y si del otro lado se alcanza a ver un rayo, todavía hay trabajo por hacer.

Los lugares donde se encuentran redes de energía, agua, alcantarillado y más, también deben tenerse presentes. Asimismo, las ventanas, los drenajes, las tejas y los cables tampoco deben perderse de vista.

Otros elementos para tener en cuenta son evitar espacios en los que se acumule agua que no esté en movimiento, guardar los alimentos en frascos y no contra las paredes, entrenar a las personas para que avisen cuando vean una situación que pueda dar pie a la presencia de roedores, limpiar los lugares en los que pueda haber más suciedad, entre otras (de acuerdo a The Mallis Handbook of Pest Control).

Finalmente, es importante que para el plan se determinen los puntos de mayor atención, y también se siga alimentando con revisiones paulatinas. Además, es positivo contar con el apoyo de una persona experta en el control de plagas, para que dé todas las recomendaciones que deben considerarse al respecto.

Fuentes: Food Quality and Safety (un artículo), Food Quality and Safety (otro artículo)

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