La nueva tecnología de sensores revela si el lácteo aún es apto para el consumo humano o, si por el contrario, ya está vencido. Aunque este reactor no tiene contacto directo con la leche, gracias a sus nanopartículas, detecta químicamente el gas volátil que produce el lácteo y el crecimiento bacteriano presente en este.

El avance tecnológico fue publicado en un artículo de la Revista Food Control, y según la misma, el sensor cambia de color cuando la leche muestra crecimiento de organismos bacterianos, es decir, signos de vencimiento. Sin embargo, este proceso solo se puede realizar en un ambiente de laboratorio controlado.

¿Quiénes lo desarrollaron?

Este sensor fue creado por un grupo de investigadores del Departamento de Ingeniería de Sistemas Biológicos (BSE por sus siglas en inglés), la Escuela de Ciencia de la Comida de la Universidad de Idaho-Washington y otros departamentos en Estados Unidos.

Hasta el momento, esta tecnología solo revela si el lácteo está dañado o no, pero los investigadores  esperan desarrollar un artefacto que detecte e informe cuánto tiempo de vida útil le queda a la leche.

Shyam Sablani, profesor de BSE, aseguró a la Revista Food Control, que esperan seguir trabajando de la mano de la industria, para facilitarle la información al consumidor, pues normalmente las fechas de vencimiento son exactas siempre y cuando el producto se mantenga a las condiciones requeridas por sus compuestos, pero si el consumidor le da un tratamiento distinto, estas fechas pueden variar.

“Tendremos que trabajar con la industria para hacer que esto funcione”, dijo Sablani. “Confiamos en que podemos tener éxito, ayudar a mejorar la seguridad alimentaria y la vida útil para los consumidores”, dijo Sablani, quien prevé integrar el sensor a las tapas de los productos lácteos y así, olvidar la era de las fechas de vencimiento.