Los antioxidantes garantizan que los alimentos mantengan su sabor y puedan consumirse por más tiempo. Su uso es útil para evitar la oxidación de grasas.

Este tema es particularmente importante si se considera que alrededor del mundo se desperdicia casi un tercio de la comida que se produce. Una de las razones tiene que ver con la importancia de prolongar la vida de anaquel, manteniendo la inocuidad y buen sabor de los alimentos. La industria requiere seguir brindando soluciones para que esto sea posible de forma sustentable y natural, y sin complicar los procesos de fabricación.

Los antioxidantes ayudan a prevenir la oxidación de grasas y aceites, que extienden la vida útil y los mantienen a salvo de patógenos nocivos. Por consiguiente, contribuyen también a mantener la calidad del producto, preservando incluso el valor nutritivo de la comida.

Actualmente, las soluciones naturales representan ya el 25 % del mercado global de protección de alimentos, y tienen una tasa de crecimiento anual del 6% a 8% – alrededor de dos veces la del sector de protección de alimentos en total. De esta forma, la industria contribuye a la producción de más y mejores alimentos, de forma sostenible, para una población en continuo crecimiento.