En octubre del año pasado, la empresa de atún Van Camps sufrió pérdidas monetarias, de productos y reputación cuando el Invima encontró niveles de mercurio superiores a los permitidos en un lote de atún.

Este año, nuevamente el Instituo de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos alertó sobre otros hallazgos de lotes de atún, producto Lomitos Van Camps Atún en Agua Lote: 56* W2783-40220 y Lote: X2754 40201- 028, que exceden los límites de mercurio permitidos por ley.

La fecha de producción del primer lote es del 5 de octubre de 2015 con fecha de vencimiento 5 de octubre de 2019, mientras queel segundo lote registra fecha de producción del 1 de octubre de 2016 y fecha de vencimiento 1 de octubre de 2020.

El Invima señala que “estos resultados incumplen lo establecido en la Resolución 148 de 2007, la cual establece un límite máximo permitido para este producto de 1.0 mg/kg. Es importante aclarar que estos lotes fueron producidos antes de noviembre 2016, cuando se implementaron las medidas de inspección permanente por parte del Invima en la empresa productora del atún involucrada en esta alerta”

Pero, ¿En qué consisten estos controles del Invima a procesadores de atún enlatado?

El Invima estableció nuevos controles a los procesadores de atún enlatado del país como respuesta a lo sucedido en el 2016 con el lote W2653-40220 de Lomitos Van Camp´s, atún en agua, el cual presentaba un resultado de 1.51 mg/kg de mercurio cuando el límite máximo permitido en Colombia es 1.0 mg/kg.

Estos controles incluyen:

  1. Asignación de inspectores permanentes a procesadores de atún enlatado del país. Los funcionarios tienen la labor de vigilar y controlar todo el proceso de producción y de verificar que las acciones correctivas implementadas por las empresas cumplan con la normatividad sanitaria relacionada con posibles riesgos químicos que pueden afectar la salud de las personas.
  2. Reporte obligatorio de medición de mercurio en cada lote de atún enlatado previo a su comercialización. Los fabricantes deberán medir las concentraciónes de mercurio y reportar al Invima los resultados de cada uno de los lotes de atún enlatado. El instituto, como Laboratorio Nacional de Referencia, procesará de manera aleatoria un porcentaje significativo de contra-muestras para garantizar la confiabilidad de los resultados.
  3. Intensificación de los planes de muestreo oficial desarrollados por el Invima en colaboración con las secretarías de salud departamental para verificar las condiciones fisioquímicas del atún enlatado durante su comercialización. Si se incumple con la norma, el producto deberá ser retirado del mercado y destruído. Se publicará la alerta sanitaria en la página web del Invima.

Estos controles complementan las acciones de inspección, vigilancia y control del Invima que incluye verificaciones del sistema de aseguramiento de inocuidad HACCP de estos establecimientos, el seguimiento a los programas de control de proveedores, trazabilidad y retiro del producto del mercado, la aplicación de medidas sanitarias de seguridad, el inicio de procesos sancionatorios y la articulación con las Entidades Territoriales de Salud para mejorar los controles en las etapas de distribución y comercialización.

De esta manera se da garantía al consumidor sobre la calidad de los alimentos que consume, mientras que protege la salud colectiva de la población. Además, es fundamental que la industria siga las normas establecidas para no tener dolores de cabeza por pérdidas monetarias o de credibilidad por parte del consumidor que lo pueda llevar a la quiebra.