Destacar las frutas exóticas colombianas, apostarle a un producto diferencial y acudir a un crecimiento gradual y balanceado, secretos de AMA.

Llegué a Colombia como turista. La tristeza que encontré fue que, siendo un país con tantas frutas, la gente toma gaseosas industriales: una mezcla de colorantes, conservantes, saborizantes y azúcar. Por eso con AMA, mi idea fue ofrecer una mezcla entre burbujas de gas, que pican un poco la nariz, y jugo casero natural”, cuenta Malek Amara, fundador y creador de la receta de AMA, gaseosas artesanales.

A base de jugos de tamarindo, corozo, limón, naranja y próximamente Arazá, AMA ya está siendo comercializada en restaurantes, tiendas y panaderías que comparten la filosofía artesanal, ubicados en la capital del país. Pasó de producir 80 botellas en su mes de fundación -enero 2014- a 8.000 mensuales.

Malek cuenta a IALIMENTOS que su empresa está en proceso de crecimiento, la cual espera llevar a buen ritmo para no perder la calidad y servicio, parte fundamental de su filosofía.

Al principio no sabía si iba a funcionar o no”

En Francia aprendí a hacer la cerveza y gaseosa artesanal. La primera idea que tuve fue hacer cerveza pero me di cuenta que no tiene sentido ir al mismo sector donde ya hay jugadores. Empecé a probar un poco el mercado. Al principio fue complicado porque el colombiano se cuida mucho de las cosas que no conoce”, narra Malek, quien deja claro que su intención no es ser la competencia de las gaseosas industriales, sino satisfacer a ese público que prefiere una oferta saludable, sin descuidar el placer.

La idea es promover las frutas exóticas”

Otra filosofía de nosotros es no trabajar la fruta que se encuentra en cualquier parte. Mucha gente dice: ¿por qué no haces una gaseosa de mora? Sí, pero ya existe y cualquier persona te puede hacer un jugo de este. La idea es promover las frutas colombianas un poco extrañas y hacerlas conocer. También consideramos importante trabajar directamente con el campesino, sin intermediarios”, explica el fundador de AMA.

Solo hay máquinas para colocar el gas a la bebida y llenar las botellas”

En la empresa trabajan dos mujeres, un hombre y yo. Actualmente todo es artesanal, hecho a mano. Ellos lavan la fruta, la exprimen, lavan y desinfectan las botellas y ponen las etiquetas. La idea no es tener muchos trabajadores, sino que sean buenos. Para lograrlo hay que pagarles bien, tratarlos de igual forma y considerarlos; darles más oportunidades para que puedan crecer con nosotros”, agrega Malek, cuya función es preparar la receta, mezclar los ingredientes, adicionar gas al jugo, atender toda la parte comercial, a veces llevar los pedidos y responder a los clientes.

Hoy en día no busco clientes, ellos me llaman”

Al principio me tocó ir a los clientes, llevarles a probar el producto. Tratar de convencerlos fue difícil porque no conocían la empresa y menos el producto. Entonces, cerraban la puerta. Fue de persistir, insistir y seguir con paciencia y pasión. Ahora ellos me llaman y dicen: wprobé tu producto, me encanta y quiero venderlo en mi negocio”, cuenta Amara.

Hay que crecer a medida que las cosas avanzan”

Hoy no puedo responder a un pedido de miles de botellas. No tenemos esa fuerza para hacerlo, pero la idea es crecer poco a poco y llegar a una meta para que no se pierda el negocio y sobre todo tratar de guardar la calidad”, explica Malek.

En unos años, quiero estar en las grandes ciudades de Colombia”

La meta 2020 es estar presente en la mayoría de las grandes ciudades de Colombia. Estamos tratando de conquistar a Bogotá, pero la idea es estar en Cartagena, Barranquilla, Santa Martha, Bucaramanga, Montería, Cali, Medellín. Llegar a unas 100 mil unidades al mes”, concluye Malek.