El chocolate que se utiliza en la industria de alimentos en este momento y que no tiene intervención de químicos o colorantes es café, blanco o combinado. Sin embargo, la empresa suiza Barry Callebaut en Shangai dio a conocer al mundo el cacao de Rubí que tiene un procesamiento único que permite tener un color rosado y un nuevo sabor.

Este nuevo producto fue posible gracias a la investigación de científicos japoneses, suizos, franceses y alemanes que pasaron más de 10 años estudiando este nuevo cacao que no tiene el sabor convencional del chocolate.

Antoine de Saint – Affrique, director de la chocolateria, lanzó un comunicado diciendo que “Al chocolate rosado lo llamamos Rubí. No se le agregó ninguna clase de bayas, frutas, ni colorantes. Es un chocolate natural que no es ni amargo, ni dulce, ni lechoso sino que es la combinación del sabor afrutado con lo suave del cacao”.

Este cacao se puede encontrar en la Costa de Marfil, Ecuador, Brasil y otros países de latinoamérica. Aun así, solo se puede producir en Shangai porque son unas máquinas específicas las que extraen el polvo que le da el color rosado al chocolate.

La compañía Barry Callebaut tiene como objetivo comercializar el chocolate Rubí a los fabricantes y consumidores de todo el mundo, después de que este producto pase las pruebas de calidad y sabor.
Esto podría ser un elemento innovador en las industrias de panificación y snacks, ya que es un nuevo elemento que puede complementar los otros ingredientes de un producto específico y llamar la atención de más clientes.

Los habitantes de Shangai serán las primeras personas que podrán probar este chocolate en la Feria Internacional de Chocolate. Desde hace más de 80 años no se presentaba en el mercado un nuevo tipo de chocolate natural.

En 1937, Nestlé fue la compañía que incluyó el chocolate blanco como una norma de cacao acompañado de leche, mantequilla y azúcar. Desde ese momento, la industria no había sacado otro producto de estos al mercado, ni se había conseguido otro color o sabor en un chocolate.

Ahora se espera que este nuevo chocolate invada el mercado del mundo y se utilice ampliamente en la industria de alimentos como en el mercado de la panificación. Es una gran oportunidad para que las compañías saquen al mercado nuevos productos que impacten el paladar del consumidor.

Información tomada de: Revista Diners