Para obtener ideas de valor en las compañías, que ayuden a crecer, crear y modificar productos o servicios, es necesario implementar procesos de creatividad empresarial de forma estructurada y planificada.

La creatividad debe ser entrenada para desarrollar la imaginación, con el fin de que fluyan las ideas en pro del universo corporativo. En sí, la creatividad es un proceso de búsqueda de soluciones a diversos retos trazados.

No se puede sesgar métodos buenos o malos, pero si es posible diferenciar algunas técnicas para objetivos o situaciones particulares.

El Brainwriting es un concepto extraído del Brainstorming (lluvia de ideas), probablemente la técnica más antigua y conocida en metodologías de innovación, la cual consiste en plantear un problema a un grupo de personas y que cada uno exponga su visión o pensamiento para resolverlo. Esta metodología fue creada por Alex Osborn, en su libro Applied Imagination, en 1954.

El Brainwriting es un método que revoluciona la premisa inicial, sustituyéndola progresivamente, con el objetivo de hallar soluciones creativas a problemas cotidianos o empresariales. Su creador es Horst Geschka, alemán experto en innovación.

La metodología del Brainwriting consiste en conformar un equipo de cinco a ocho participantes e identificar a un líder, quien presenta un problema y escribe el enunciado en un lugar visible para los demás. El grupo debe discutir y asegurarse de que todos comprendan la problemática a tratar. Posteriormente, cada persona comienza a escribir ideas sobre cómo solucionar el asunto en cuestión en una hoja, poniéndolas cara abajo en una mesa, formando una pila.

Los participantes sacan un papel de la pila y añaden comentarios a las ideas iniciales con el objetivo de consolidarlas. Siempre que deseen, vuelven a poner en la pila, cara abajo, el trozo de papel con el que han estado trabajando, toman otro, y añaden más ideas en la nueva hoja.

Al cabo de media hora se acaba el proceso y se recogen las hojas de ideas para evaluarlas, ya sea por el líder o por un ente externo capacitado.

Existe otra modalidad de esta técnica, llamada Brainwriting 635, que consiste en desenvolver todo el proceso creativo en un grupo de máximo 6 personas, generando 3 ideas potenciales durante 5 minutos. Culminado el tiempo, se pasa la hoja de trabajo a la persona situada a la derecha, quien agrega tres ideas nuevas sobre las ya planteadas.

Esta metodología funciona bien en grupos o equipos de trabajo que no se conocen. Además, genera múltiples alternativas de solución en torno a una problemática, permite la crítica constructiva de soluciones, facilita la discusión, propicia el flujo de ideas y estimula la creatividad de las personas.

Existen muchas variantes de esta técnica, más rápidas o complejas, que acumulan una serie de ideas y soluciones creativas, y todas conducen a la discusión en grupo.

También le puede interesar: Innovación es transformar la creatividad en soluciones de valor