La industria láctea recientemente respaldó el esquema de pago de leche al productor, con base en la calidad entregada al procesador. Los laboratorios de leche son los intermediarios entre los ganaderos productores de leche y la industria procesadora.

Desde agosto entró en vigencia la norma del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural que establece que los laboratorios que realicen análisis de leche para el pago al ganadero productor, deberán estar acreditados en la norma ISO 17025. Esta norma garantiza la transparencia de los resultados de laboratorio, así como la independencia de su gestión y procesos.


"Este es un avance fundamental en el proceso de generar confianza entre el ganadero productor de leche y la industria láctea, con lo cual se debe superar la discusión acerca del precio de la leche, para así enfocarnos en los debates en realidad importantes: cómo producir más, cómo incrementar el consumo de leche y sus derivados así como la exportación de los excedentes lácteos” "
- Jorge Andrés Martínez, director Ejecutivo de Asoleche

Las empresas procesadoras que estén acreditadas deben invertir en infraestructura, equipos y capacitación del personal. Todo depende del volumen del proceso para el cual sea proyectado el laboratorio.

Para Carlos Roncallo, vicepresidente de operaciones de Alpina, “la acreditación fortalece aún más las sólidas relaciones de confianza que mantienen las empresas con los proveedores de leche. Alpina fue la primera compañía de la industria láctea en recibir esta acreditación por parte del Organismo Nacional de Acreditación de Colombia – ONAC para análisis de leche cruda dentro de los plazos estipulados por el gobierno”.

Este modelo existe en los países más desarrollados en producción de leche hace parte de los compromisos del primer acuerdo de competitividad lácteo colombiano. La búsqueda constante de oportunidades para que el sector se fortalezca, permite que las empresas mejoren sus capacidades industriales y así estar siempre un paso delante de las necesidades del mercado.