Los avances científicos y técnicos que se vienen presentando en el sector, permiten hoy producir alimentos y bebidas que se adaptan mejor a las demandas de los consumidores.

Los últimos 5 avances en tecnología alimentaria son:

 

Internet de las Cosas, Inteligencia Artificial y Big Data

En el caso particular de la industria de alimentación, se está produciendo una revolución a través de la digitalización de procesos que va a dar como resultado una mayor eficiencia y flexibilidad en:

  • La fabricación del alimento (la llamada industria 4.0)
  • Las actividades relacionadas con la cadena de valor
  • El control de la calidad y seguridad alimentarias

Todo esto unido a la gran cantidad de información disponible fruto de dicha digitalización, mejorará la toma de decisiones por parte de los equipos directivos y de gestión, abriendo numerosas oportunidades en el campo de la personalización de producto y nuevas formas de interacción.

 

Microencapsulación y Nanoencapsulación

Se trata de una de las alternativas más demandas por la industria alimentaria para mantener la conservación de las propiedades de los productos. Gracias a este proceso, las sustancias bioactivas de los alimentos se introducen en una matriz del producto para impedir que se pierdan.

La microencapsulación y la nanoencapsulación suponen un avance tecnológico de primer nivel en la innovación de producto de alimentación, claves para el desarrollo de:

  • Aditivos naturales
  • Ingredientes funcionales
  • Estabilizadores de producto
  • Mejoras sensoriales de alimentos u otros productos
  • Ingredientes avanzados para la generación de nuevas percepciones en el consumidor

 

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Imagen química

Es una tecnología revolucionaria basada en la visión espectral que permite ir más allá de las limitaciones que tienen los sistemas de inspección convencionales. Las imágenes muestran las concentraciones de los parámetros de interés en cada punto del producto, lo que proporciona mayor información y más rigurosa.

Debido a la capacidad de identificar la composición química, esta tecnología permite diferenciar entre producto correcto y materias extrañas que puedan aparecer en la línea de producción.

 

Bacteriófagos

Son virus que específicamente infectan y se multiplican en las bacterias. Ya se han estudiado diferentes aplicaciones de los bacteriófagos en la cadena alimentaria. Por ejemplo:

  • Como terapia, para reducir y prevenir colonización y enfermedades en ganado
  • Como higienización, para la descontaminación de productos frescos (frutas, vegetales y carnes)
  • Como desinfección de equipos y superficies en contacto con alimentos
  • Como biocontrol, a modo de conservante natural para extender la vida útil de productos perecederos

Aunque los bacteriófagos no siempre son favorables (es el caso de las industrias con procesos de fermentación, como por ejemplo las lácteas), sin embargo ya hay en el mercado productos que cuentan con la aprobación de la FDA frente a patógenos tan importantes como la Listeria monocytogenes, Salmonella y E.coli y han suscitado el interés de la EFSA.

 

Envases activos

Un envase activo es aquel que es capaz de interactuar química o biológicamente con el producto alimenticio o modifica el espacio de cabecera con el propósito de mejorar la vida útil.
Aunque son muchas las aplicaciones, las más comunes son barreras al oxígeno, agentes antimicrobianos, absorbedores de etileno y humedad.

Fuente: ainia.es