Consumo y mercado masivo en Colombia

Los incrementos consolidados representaron un aumento del orden del 19% para los hogares en el gasto de comida y un 11% en el de bebidas. ¿Cómo influyen estas nuevas condiciones en el consumo de alimentos y bebidas ¿Qué canal prefieren

consumo y mercado

Es bien sabido que el producto interno bruto de Colombia sólo creció entre un 3 y un 4% en 2008 y que la desaceleración mundial de las economías debilitó la demanda externa por nuestras exportaciones, particularmente con Estados Unidos, por no mencionar los problemas que hemos tenido con Ecuador y Venezuela.

La situación se pone más compleja al contemplar que el desempleo lleva varios trimestres subiendo, y que, a finales de 2008, mostraba un índice de 11,3%, con unaumento ostensible del empleo informal. Si le añadimos la dinámica de la inflación, es decir el crecimiento en el costo de vida que alcanzó un 7,7%, debido principalmente al incremento del costo de los alimentos, se entiende la razón de la baja en el consumo de varios de los productos que presentaron las mayores alzas.

En el hogar

Según la investigación de la canasta de alimentos LatinPanel, realizada por esta compañía en las principales ciudades del país, las categorías más importantes en términos de hogares compradores en Colombia para 2008 fueron: aceite de cocina, arroz, café, margarina, mantequilla, pan y pastas.Como era de esperarse, el precio medio de los alimentos de la canasta básica tuvo un fuerte crecimiento para 2008 por el efecto inflacionario, siendo la tasa de inflación dos puntos más alta que el año anterior, lo cual afectó el consumo principalmente de aceites de cocina, pan, margarina y mantequillas.

Es destacable como un incremento menor en el precio promedio de pan industrializado (11.9%), frente al crecimiento del precio del pan artesanal (20,4%), favoreció el desarrollo del primer producto, que logró llegar al 97% de los hogares colombianos. “El consumo promedio muestra una variación positiva de 13,1%, debido a compras más seguidas (mayor frecuencia de compra), contribuyendo al desarrollo de los canales de alta frecuencia, como minimercados y tiendas tradicionales”, explica Andrés Gómez, ejecutivo de servicio al cliente de LatinPanel.

Ese fenómeno de sustitución de pan artesanal por industrializado es más notorio en la ciudad de Bogotá, donde este último mejoró su consumo promedio en 15%, gracias a compras más frecuentes, mientras el pan artesanal disminuyó un 17% debido a menores volúmenes por ocasión y compras más espaciadas.

Con respecto a los aceites, teniendo en cuenta el alza en los precios, Barranquilla es la única ciudad que a pesar del aumento mantiene estable su consumo de aceites de cocina, adquiriendo menores volúmenes por ocasión, pero mejorando su frecuencia de compra. “Es decir, los hogares en la ciudad de Barranquilla están invirtiendo menos dinero cada vez que van a comprar, pero están yendo más veces a comprar el producto”, indica Gómez.

En Medellín y Cali, por el contrario, el consumo promedio de aceite se ha visto afectado, debido a que los hogares limitaron el consumo de esos productos, pues aunque mantuvieron constantes sus volúmenes por ocasión, espaciaron sus compras.

Otra es la historia con las margarinas y mantequillas, pues debido a que el aumento de precio en estas categorías fue menor en Cali (12%) y Barranquilla (14%), el consumo promedio en los hogares no se vio afectado, y ello les permitió minimizar el impacto en el total país, pues cada categoría logró crecer entre un 4% y 6% respectivamente. No ocurrió lo mismo en Bogotá y Medellín, donde estos productos presentaron incrementos en el precio de 21% y 18% respectivamente y eso provocó caídas del 6% en el consumo promedio.

En la categoría de café, las cifras de LatinPanel muestran que aumentó el consumo promedio de café instantáneo en 7,1%, manteniéndose el 74% de los hogares que compran esta categoría.

Al respecto, Gómez explica que “en las ciudades de Bogotá y Cali, es mucho más evidente el aumento de la lealtad por parte de los hogares hacia este producto, pues se incrementó el consumo promedio en las ciudades de Cali (23%) y Bogotá (10%), conservando el mismo porcentaje de hogares compradores. Este incremento es impulsado principalmente por los estratos medios y altos”.

Los análisis sobre la categoría de arroz, mostraron que Medellín y Cali son las regiones que presentan mayor sensibilidad a los incrementos en el precio, pues para el último año presentaron una disminución del 5% en el consumo promedio ante el aumento del precio, mientras Bogotá y Barranquilla se mantuvieron estables.

¿En casa o en restaurante

Según el estudio Food Trends International realizado por Ipsos-Napoleón Franco, en una semana típica, 9 de cada 10 colombianos cenan en su casa (90%).
Le siguen los restaurantes de servicio a la mesa (18%) y los de comida rápida (14%). Por nivel socioeconómico, el estrato 6 es el único que presenta diferencias sustanciales con la media, pues un 31% cenó fuera al menos una vez en los últimos 7 días (casi el doble).

De quienes se quedan en casa, se observa que nueve de cada diez colombianos (92%) prepara su cena totalmente desde cero, es decir que no usan productos prelistos en su mayoría. Se observa también que el consumo de alimentos prelistos y la compra de comidas ya preparadas disminuye con el estrato social. Esto es, mientras en estrato 6 el 43% hizo al menos una comida con productos prelistos en la semana anterior, en estrato 2 sólo lo hizo el 19%. También se registra que a medida que aumenta la edad, disminuye la compra de productos prelistos y la compra de comidas hechas.

Respecto a qué tan saludables creen que son sus comidas, en Barranquilla las personas perciben que consumen más productos saludables, pues lo afirman con mayor frecuencia que el resto del país. El efecto contrario se encuentra en Pereira, donde se percibe que las comidas son menos saludables.

En cambio de hábitos, parece que la medida más común para los colombianos que desean bajar de peso es consumir una comida suave en la noche o no consumir nada. Al cruzar los datos, el estudio encontró que los obesos tienden, más que el promedio, a saltarse la comida nocturna.

Lo que se bebe

En el tema de bebidas, la canasta LatinPanel encontró que los Jugos Industrializados incrementaron en 13% su base de hogares compradores, llegando al 85% de los hogares colombianos en 2008. “Esta categoría logró su crecimiento principalmente en los hogares de los estratos 2 y 3, donde se presentaron los incrementos más fuertes en el consumo”, afirma Gómez.

Según estos expertos, la entrada de nuevos participantes en esa categoría, ofreciendo estrategias de precios bajos y tamaños grandes, logró desarrollar el mercado, afectando principalmente a los refrescos en polvo, que disminuyeron su consumo promedio en un 15%, debido a una reducción en el volumen por ocasión y una frecuencia de compra más espaciada.La demanda muestra un incremento hacia los productos que ofrecen beneficios específicos para la salud, como el agua embotellada, el yogurt con probióticos y los jugos con vitaminas. La sorpresa en la canasta de bebidas fue que las maltas lograron el año pasado un incremento del 35% en el volumen por ocasión, gracias a un nuevo enfoque hacia los formatos familiares (más de 1 litro) y los envases no retornables, con un precio por mililitro más económico, que facilitaron las innovaciones en la presentación.

“Luego de incrementar 20 puntos de penetración, llegando al 53% de los hogares colombianos, es notoria la buena lealtad que tienen las maltas, ya que no se ve afectado el consumo promedio en los hogares. En Medellín y los estratos 2 y 3 es donde más se ha reflejado este crecimiento, principalmente por los minimercados y las tiendas tradicionales”, asegura Gómez.