Lo tradicional nunca pasa de moda. Los productos elaborados de manera artesanal siguen siendo parte de la tendencia en busca de texturas más elaboradas y combinaciones únicas.

Aunque el entorno ha producido algunas variaciones en los últimos años, el negocio de las bebidas ha marcado la parada en innovación y desarrollo. Durante los últimos diez años, la industria de bebidas en Colombia ha presentado crecimientos anuales entre el 5 % y el 8 % y una producción de $13,6 billones para 2017, según la Encuesta Anual Manufacturera del DANE.

Expertos coinciden en que los principales retos están enfocados en continuar implementando los cinco compromisos de autorregulación (publicidad; etiquetado; diversificación de portafolio con productos innovadores; educación a consumidores y promoción de hábitos saludables de vida y consumo) firmados por la industria en 2016.

La innovación en bebidas ha sido condensada en una fórmula Fresh + Clean = Saludable.

Una revolución por lo saludable

La tendencia “mejores bebidas para usted” (BFY, por su sigla en inglés) está enmarcada por una decisión de abandonar las bebidas carbonatadas endulzadas con azúcar. En Estados Unidos, el 52% de los consumidores que redujeron su consumo de refrescos carbonatados lo hicieron a favor de opciones más saludables, como los jugos naturales 100% y las aguas saborizadas.

tendencias bebidas 2020

Según la Agencia de Inteligencia de Mercados Mintel, el 70% de los adultos estadounidenses que usan azúcar, muestran una preocupación por el uso de edulcorantes y como afectan su salud en general.

Por otro lado, las bebidas vegetales, debido al origen de sus ingredientes principales (avena, quinoa, arroz, etc.), se asocian a alimentos saludables, naturales, ecológicos, y bio, enriquecidos con fibra, calcio, vitaminas u otros micronutrientes o sin azúcar añadida.

A raíz del incremento del consumo de este tipo de bebidas, el sector está en constante proceso de innovación para adaptarse a las necesidades del mercado, con cierto valor agregado y enmarcado en una fórmula: Fresch + Clean= saludable, haciendo de los ingredientes limpios una norma para muchas marcas.

En 2020 países de Asia y Europa marcan un modelo potencial con el uso innovador de texturas en las bebidas y los alimentos.

Combinación de lo natural y exótico

Para 2020, países de Asia y Europa se han convertido en un modelo sobre el uso potencial de texturas en las bebidas y los alimentos, dado su amplia oferta de productos con pulpa, perlas de tapioca y una mayor efervescencia.

La búsqueda de ingredientes han ido más allá de lo exótico, para adaptarse a las nuevas necesidades de productos 100 % naturales y poco convencionales.

¿Cómo evoluciona el sector en cada categoría?

  1. Aguas embotelladas: Vienen creciendo a ritmo constante, lo cual ha permitido añadir nuevas innovaciones, en cuanto a sabores, tamaños y el uso de otros productos como la stevia o Reb-A, un endulzante natural.
  2. Bebidas alcohólicas: En este sector se puede entrever que lo tradicional nunca pasa de moda. Los productos elaborados de manera artesanal siguen siendo muy demandados, y en especial, porque permiten experimentar con texturas más elaboradas y combinaciones únicas, así como agregar toques de sabor muy particulares y de carácter local.
  3. Café y té exóticos: La mezcla de café con otros productos funcionales apunta como tendencia, principalmente en productos con propiedades e ingredientes adicionales que resultan beneficios para la salud y el bienestar de los consumidores.

En una sociedad dominada por estímulos sensoriales, el mercado exigirá productos que no solo se destaquen por su sabor, aroma o color, deberán ofrecer una combinación de estos.

Frente al debate de las bebidas azucaradas, ¿cuál es la posición de la industria de bebidas?

De acuerdo con un estudio realizado por la firma Econcept (2018), establecer un impuesto específico y adicional para las bebidas con azúcar resulta ser una medida ineficaz para resolver los problemas de sobrepeso, pues carece de sustento científico concluyente y tiene efectos sociales y económicos adversos a los esperados.