La apertura de nuevas plantas es un buen síntoma para la industria nacional de alimentos y bebidas, evidenciando no solo confianza para invertir, también un espíritu para reinventar su oferta para el mercado local e internacional.

Estos nuevos espacios de producción han hecho de la tecnología un aliado para hacer más eficiente sus procesos a todos los niveles, un imperativo en una realidad más competitiva y donde los tiempos de desarrollo y puesta en el mercado deben ser cada vez más breves. Sin embargo, el asentamiento de este nuevo concepto de producción no ha sucedido con la celeridad esperada y el camino recorrido por el sector tampoco ha sido corto, según lo cuenta el ingeniero David Pérez Maldonado, gerente de proyectos de la compañía Electro, con sede en México, y quien desde hace más de dos décadas lidera proyectos de transformación en la industria de alimentos y bebidas en toda Latinoamérica.

“En los últimos 20 años han habido importantes tendencias en la industria de alimentos y bebidas, sin embargo las plantas que se están inaugurando, especialmente de los grupos económicos más sólidos, integran lo que se denomina como Industria 4.0, que se refiere al aprovechamiento de la información a todos los niveles, impactando, además de las áreas de proceso o producción, a departamentos como ventas, administración, mercadeo o logística, entre otros”, afirma Pérez Maldonado en entrevista con IAlimentos.

El principal beneficio de esta transformación es el uso de la información en tiempo real para la toma de decisiones. Sin embargo, la información no es un insumo reciente. Los primeros procesos de automatización en la industria de alimentos y bebidas en Latinoamérica tuvieron lugar a mediados de los 80´s, con la llegada de máquinas de control, dando inicio a una migración de procesos mecánicos y neumáticos a procesos automatizados.

industria 4 0 ilustracion

Una década más tarde, la industria ya contaba con sistemas de producción semiautomatizados que empezaron a generar un cúmulo de información antes inexistente. Lo anterior presentaba un reto para las compañías, las cuales no contaban con una estructura suficiente en recurso humano para poder generar valor a partir de esta información, constituyéndose en islas de datos que no eran analizados.

“Lo que pretende la Industria 4.0 es que cualquier elemento de la automatización, que anteriormente era una isla , este compartiendo información contextualizada a uno o varios sistemas para que se puedan tomar decisiones”, agrega el gerente de proyectos de Electro.

Por lo anterior, los diseños de las nuevas plantas de alimentos y bebidas incluyen sistemas que permiten conectar la información, que antes estaban en isla, y darle contexto.

“Desafortunadamente, en el 90% de las plantas en Latinoamérica, la captura de información se hace a través de planillas en papel que más tarde estarán en una base datos, y que en el mejor de los casos, podrá ser analizada por la persona interesada en uno o dos días más tarde. Sin embargo, este proceso, al ser realizado por una persona, está susceptible a errores, y por lo tanto, es posible que se tomen decisiones sobre información inexacta”, reconoce el ingeniero Pérez Maldonado.

Para este experto, la constante en la región son plantas con un buen nivel de automatización en lo que se refiere a máquinas y equipos, pero con poca información útil y contextualizada a nivel  de los tomadores de decisiones. Sin embargo, son cada vez mayores las compañías que no solo están mostrando interés en estas nuevas tecnologías, sino que están invirtiendo en la digitalización de sus procesos, como lo evidencia la nueva planta de Licores de Cundinamarca y la implementación de una solución automatizada diseñada por Endrees+Hause.