Los embutidos y productos procesados continúan siendo una opción de alta preferencia en los hogares, gracias a la practicidad que les brinda a las familias y las alternativas de nuevas propuestas saludables que evidencian el esfuerzo de la industria por ofrecer productos con reducciones de sodio y sin conservantes.

EMBUTIDOSDe acuerdo con Holmes Calero, gerente general de Enriko, “se encuentran segmentadas y se perciben como aspiracionales para el consumidor, en algunos casos; y van en línea con la tendencia saludable. Así mismo, están ajustadas a los estilos de vida, los cuales buscan, entre otras características, la practicidad a la hora del consumo”.

En su opinión, el mercado colombiano aún se encuentra tímido frente a algunas nuevas ofertas, sin embargo está en las manos de la industria educar a los consumidores apostando por la fabricación de productos que aporten a la salud de sus consumidores.

Las alternativas saludables se suman a una oferta ya existente en el mercado de opciones de embutidos.

En los últimos años, marcas líderes del mercado como Zenú y Pietrán han innovado con alternativas diferentes a los embutidos tradicionales. Productos como carne molida y albóndigas listas para ser calentadas, o referencias elaboradas a base de proteínas vegetales como la soya, pretenden llegar a quienes quieren opciones que complementen las alternativas que les ofrecen los productos elaborados con carne.

“Estas nuevas alternativas se comportan muy bien en el mercado, ya que le ofrecen a los consumidores opciones prácticas para diferentes momentos de consumo y la posibilidad de ser llevados fuera del hogar o encontrarlos cerca del lugar donde serán usado”, afirma Oscar Ochoa, director de Investigación y Desarrollo de Industria de Alimentos Zenú. Dichos productos representan un porcentaje importante de las ventas de innovación de la compañía.

Estos lanzamientos no solo han requerido de un constante análisis del consumidor, también requieren de nuevos conocimientos técnicos, apoyados en procesos como la inteligencia de mercados, la investigación aplicada, el diseño de nuevos productos y la innovación.
Las alternativas saludables se suman a una oferta ya existente en el mercado de opciones de embutidos enlatados, esparcibles o “snackificados” que también buscan llevar al usuario opciones fáciles de consumir, pues como advierte Ochoa, “las personas cada vez dedican menos tiempo a la preparación de sus alimentos, o no tienen la expertise para hacerlo. Y desde el punto de vista nutricional desean buenas fuentes de proteína, con reducciones en sodio, sin conservantes adicionados y bajos en grasas saturadas”.

Embutidos importados reportan crecimiento

De acuerdo con los datos analizados por el Centro Virtual de Negocios, las importaciones de embutidos alcanzaron los USD$ 17.8 millones, con un 16.3% de participación, y un crecimiento del 15.5%, entre enero y noviembre de 2018, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Los principales productos importados fueron:

Conservas cada vez más saludables

Recuperar lo local y lo natural se ha convertido en el propósito de pequeños empresarios artesanales que buscan alternativas a las conservas industriales.

Frutas y hortalizas procesadas de mayor valor agregado son la apuesta de la industria de conservas colombiana. Así lo evidencia Procolombia en sus informes de oportunidades de exportación, sobre todo en el segmento de las conservas.

“El consumidor está buscando sabores alternativos, por qué no una berenjena, una espinaca o una remolacha a manera de mermelada. Hemos explorado el sector y nos enfocamos igualmente en el origen.

Queremos ser responsables con el cultivador, disminuimos al máximo la cadena de intermediación para asegurar el pago justo y directo”, señala Óscar Sierra, líder de marketing de Vermeladas, una empresa de conservas artesanales que puso a las verduras como ingrediente protagonista.

Pero no solo la búsqueda de lo saludable se orienta al insumo sea frutal o vegetal, también la tendencia en cuanto al sabor ha pasado de lo dulce a lo frutal, ya que los consumidores prefieren mermeladas que tengan un sabor menos azucarado.

Con el aumento del interés en la salud crece el uso de endulzantes naturales como fructosa, stevia u otros bajos en calorías, ofreciendo un contenido calórico menor. En el caso de Vermeladas, la panela es el endulzante elegido gracias a que no solo aporta dulzor, sino que además conserva su contenido nutricional. Como asegura Sierra, desde 2012 que inició la empresa, la categoría ha venido evolucionando hacia otros conceptos, sobre todo en lo que al uso de azúcar se refiere.

La conquista del consumidor, tanto nacional como internacional, que valora aquellos productos que le aporten beneficios para la salud se ha convertido en un norte claro de la industria de conservas, y una de las estrategias de venta más exitosas por estos días es sin duda la declaración de ingredientes naturales, y el uso de insumos con bajo aporte calórico.