Richard Roberts, premio nobel de Medicina 1993, visitó Colombia y se presentó en Expo IAlimentos en la agenda de nutrición.

¿La razón? Muchos de los alimentos y bebidas que hoy se comercializan a nivel mundial contienen ingredientes derivados de cultivos genéticamente modificados y aún existe desconocimiento sobre el tema en el sector.

A menudo, la industria de alimentos acude a declaraciones tales como “Sin transgénicos” o “GMO free” para atraer al consumidor, ¿pero realmente deberían realizar esta “advertencia”?

 

Transgénicos inocuos

El mensaje es claro para quienes aún tienen dudas sobre la inocuidad de los OGM. Quizás uno de los mitos más extendidos ha sido que supuestamente causan cáncer. Un mito conocido por un seudo-estudio que fue retractado por la misma revista que lo publicó. Lo cierto es que los cultivos genéticamente modificados y sus derivados son tan seguros como los convencionales.

 

Alimentos modificados

La historia de la agricultura nos ha enseñado que la mayor parte de lo que consumimos hoy ha sido mejorado por diferentes técnicas de mejoramiento como hibridación, técnicas convencionales, mutagénesis, etc. La paradoja que Roberts resalta es que de todas las modificaciones solamente nos hemos opuesto a los transgénicos, siendo esta una técnica mucho más precisa que las anteriores.

Trangénicos no son productos

Con esta aclaración el laureado se refiere a que se trata de un proceso, una técnica de mejoramiento genético como otras técnicas usadas en la biotecnología, por lo tanto, no se trata de un producto o ingrediente. “Y el producto final es seguro”, agrega.

 

producción alimentosCon más de 20 años en el mercado, con un historial de uso seguro, beneficiosos para el ambiente y para el agricultor, la pregunta que le hizo el Nobel a los asistentes fue: sí tenemos el conocimiento y mejores herramientas ¿por qué no usarlas para producir mejores alimentos, proteger el ambiente y enfrentar el cambio climático?

 

los transgénicos no son peligrosos

Para finalizar, en su presentación aclaró que cada quien es libre de consumir lo que prefiera, pero que NO puede juzgar a los transgénicos de peligrosos porque NO lo son.