El Internet de las cosas está abriendo oportunidades únicas para las empresas que se han preparado ante la llegada de la cuarta revolución industrial, pero aún es temprano.

Aunque el Internet industrial de las cosas (IIoT), fue visto inicialmente solo como una herramienta para mejorar la eficiencia operativa de las empresas, en el contexto actual es un instrumento muy útil para encontrar oportunidades inesperadas.

El IIoT permite la hibridación del mundo físico y el virtual; posibilita el análisis de datos; contribuye a tomar decisiones de forma inteligente; facilita el conocimiento del consumidor y sirve para monitorear las plantas de producción con mayor precisión.

Según el Digital Economic Value Index Accenture 2016, el 25% de la economía global será digital en 2020 y para entonces, las empresas que hayan entendido el valor de la nueva información y que tengan sus plantas de producción al día, estarán a la delantera.

Desenfoque digital