La palabra de moda de los consumidores es salud. Cuando ésta se relaciona con alimentos empacados nos lleva a un nuevo reto en la industria del packaging.

Mantener la vida útil de los alimentos se ha convertido en un reto general, que invita a nuevas formas de preparación.

Por ejemplo, para algunos productos el proceso de conservación de alimentos por alta presión (High Pressure Pasteurization – HPP por sus siglas en inglés) se ha convertido en una excelente alternativa.

Por su parte, cuando se habla de porciones se suma la portabilidad que deben tener estos envases, y cómo lograr que este consumidor extremadamente consentido consiga tener una experiencia de uso del empaque y pueda disfrutar cómodamente de su producto favorito.

Lo anterior está llevando a formular nuevas propuestas donde el diseño y funcionalidad son las variables de mayor relevancia.

Para estas nuevas propuestas las metodologías tradicionales de diseño no van hacer suficientes, satisfacer estas necesidades va a requerir el conectar las necesidades y las expectativas, estudiando muy detalladamente muchas opciones, desde diferentes perspectivas, casi que imaginando una nueva etapa en la funcionalidad de los empaques.