El estilo de vida saludable se está convirtiendo en un símbolo de estatus y seguirá propagándose con el pasar del tiempo, pues la gente asegura “ser lo que come”.

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Actualmente, los consumidores están conscientes de que los hábitos de alimentación influyen en su calidad de vida.

Por esta razón, pagan por productos que les ayuden a cumplir el deseo de mantenerse saludables y, en sus comidas, le están apostando al consumo de frutas y verduras.

La OCDE y la FAO prevén que a 2026 habrá una ralentización del crecimiento de la demanda alimentos, pues a pesar de que la población continuará creciendo, el consumo de carne, especialmente, se mantendrá relativamente estable, no aumentará.

Por su parte, Nielsen, en su estudio “Seis tendencias del retail en América Latina”, muestra que algunos de los atributos que hoy influyen en la compra es la naturalidad del producto (64%) y que el alimento esté constituido a base de frutas y vegetales (55%).

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Lo esencial de lo que se comerá en unos años podría ser a 2050, cuando se prevé que habitarán 9.000 millones de personas y deberá aumentar la producción un 70%, sin disponer de mayores recursos naturales para esa época, será la sustitución de ingredientes animales por vegetales y superalimentos que contribuyan a “prevenir o curar patologías diversas”.

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No hay que sorprenderse de estas nuevas tendencias. A este punto llegará la industria de alimentos. A
la corriente se sumarán las fuentes alternativas de proteínas en las cuales los insectos son protagonistas.

“Los insectos tienen muchas proteínas concentradas y su producción es mucho más económica y sostenible que la de la carne de vacuno, por ejemplo.

Además su oferta es más variada: existen 1.900 especies aptas para el consumo humano. Se consumen en todo el mundo desde hace siglos a excepción de en Europa, aunque es algo que está empezando a cambiar gracias a la comercialización de barras de harina de grillo.

Aunque para quienes no se atrevan con los insectos, siempre quedarán los guisantes, que son el vegetal con mayor valor proteico”, agrega Robles.