El empaque, más allá de su función primaria de preservar el alimento, se convierte en una herramienta de comunicación y mercadeo que informa y fideliza al consumidor.

No se puede desligar el diseño de empaques de las tendencias en alimentación, una cosa debe responder a la otra, pues actualmente no solo cumplen con la función primaria de proteger y contener el producto, sino que hacen algo adicional.

Tendencias top

piensa verde

En general, las tendencias actuales se engloban en la necesidad del consumidor por empaques que vayan más allá y se alineen con estilos de vida que vuelven a lo básico, a lo funcional y natural, ya que cada vez más crece la consciencia por la salud y el bienestar.

Empaque verde: gracias a la búsqueda de alimentos saludables, el consumidor tiene una mayor preocupación por el proceso de fabricación de los envases y el ciclo de vida de los
mismos.  La tendencia es hacia el ecodiseño, es decir, pensar desde el principio de manera responsable  y sostenible.

Empaque con segunda vida: la reutilización de envases con otro fin cobra importancia, incluso pensando en la manera cómo el consumidor lo puede conservar con fines prácticos o decorativos, para que no sea finalmente desechado en la basura.

Empaque funcional: a esta tendencia pertenecen conceptos como los de los envases ready to eat, los cuales además de contener el alimento, son utilizados como recipiente para su consumo. Esto responde a los estilos de vida de Millenials y personas que no tienen tiempo para parar y comer.

Empaque unipersonal: se refiere a aquellas presentaciones de producto individual, pensadas para personas que viven solas o que por su edad (público senior, por ejemplo) requieren de porciones más pequeñas en la dieta.