Las metodologías para garantizar los ambientes limpios, permiten que los procesos productivos de una planta de alimentos cuenten con garantías de calidad, en términos de inocuidad.

Parte del ADN de las compañías es la cultura de la limpieza; una estructura organizada y determinada desde la gestión operativa de la industria, para cumplir con ambientes inocuos que requiere el procesamiento de alimentos. Más que acciones aisladas o labores puntuales, esta cultura es la garantía de trabajar globalmente la limpieza de la planta, desde la planeación y la organización, para cubrir todos los aspectos relevantes del proceso de producción.

“Desde el punto de vista de la industria de alimentos, cada planta es un universo, con sus particularidades y necesidades. Es algo que tenemos claro y es uno de los motivos por los cuales hay que ofrecer no solo productos químicos, sino, conocer al cliente con el ánimo de ofrecerle la solución que se adapte mejor a su proceso, y que permita capturar valor en el proceso”, explica Carlos Mario Escobar, coordinador de Investigación y Desarrollo en Electroquímica West S.A. - West Química