Las bebidas energéticas y deportivas representan el 7% del mercado global de bebidas y los consumidores las prefieren por ser una fuente accesible y rápida de adquirir energía.

Las bebidas energéticas y deportivas representan el 7% del mercado global de bebidas, los consumidores las prefieren por ser una fuente accesible y rápida de energía, sea en sus actividades cotidianas, ejercicio físico o para despertar y agilizar la mente en momentos de adormecimiento intelectual. Cada una está diseñada para necesidades específicas, con ingredientes particulares dirigidos a suplir necesidades puntuales y generar placer, por lo que su funcionalidad está sujeta al uso que se les dé y su abuso puede desvirtuar la pertinencia de su consumo.

En la actualidad existen cuatro tendencias globales que dominan este segmento del mercado de bebidas:

A) Por tipo de consumidor, dado que las necesidades energéticas y los gustos en sabor, textura y color de hombres y mujeres son diferentes, y que sus metabolismos reaccionan de diversas formas ante los efectos de la actividad física, se vienen diseñando productos dirigidos a suplir las necesidades energéticas particulares de unos y otros.

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B) Según el tipo de actividad física, hay productos específicos para fomentar el rendimiento deportivo, sujetos al gasto energético, que promueven el control de peso, el mantenimiento de la masa muscular y se fundamentan en los diferentes estilos de vida de los consumidores, estimulan la actividad mental y la concentración.

C) Las plataformas emergentes, que agrupa las bebidas con ingredientes orgánicos y materiales de alto valor biológico como espirulina, inulina, chía y componentes que buscan el bienestar corporal y la belleza cosmética, como antioxidantes, L-Carnitina, biotina, inulina, fructanos y colágeno.

D) Los formatos funcionales, que reconocen la necesidad de los consumidores de acceder a los productos rápida y fácilmente, donde se destacan los shots, los geles y las bebidas en presentaciones mini altamente concentradas para disponer de energía al instante, siendo estos los más solicitados.

Las bebidas deportivas fueron diseñadas inicialmente para reponer el agua y los electrolitos perdidos durante la actividad física, mediante ingredientes como el cloruro de sodio y los citratos de sodio y trisódico, aunque ahora es fácil también encontrarlas dirigidas a aportar una cuota de energía adicional mediante la adición de carbohidratos (como la glucosa, la dextrosa, la fructosa) y vitaminas de rápida digestión (especialmente del complejo B).

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Los consumidores valoran en mayor medida su capacidad de inducirles a una recuperación rápida después del ejercicio físico, el ímpetu de más que les promuevan durante el y los diversos formatos que les permitan un consumo rápido, en medio de cualquier escenario o circunstancia, la portabilidad y especialmente que sus empaques sean ambientalmente sostenibles por lo que los envases de plástico y los cojines y latas de aluminio son los más empleados. En cuanto al sabor, los berries son los preferidos en Norteamérica y Europa, el limón en Asia y la naranja en América Latina.

Las bebidas energéticas son un poco más complejas de categorizar, pues son un híbrido entre productos asociados al marketing, el placer y estilos de vida particulares, y bebidas funcionales dirigidas a activar la mente, estimular la memoria, inducir estados de vigilia e infundir energía al cuerpo en momentos que se considere necesario. La cafeína y fuentes alternativas de este compuesto como la taurina, guaraná y ginseng siguen siendo sus ingredientes principales, aunque su consumo debe limitarse en niños, mujeres lactantes y embarazadas, casos de hipertensión y mezcladas con alcohol pues, dependiendo de las dosis y cantidad consumida, pueden generar alteraciones de la frecuencia cardíaca, náuseas, temblores, falta de apetito, convulsiones, ansiedad e intoxicación severa.

Los nuevos desarrollos de la categoría incluyen en su formulación vitaminas del complejo B, que favorecen el metabolismo de los carbohidratos y estimulan la absorción de proteínas y grasas para proveer al organismo de energía rápidamente. En este segmento el diseño y concepto de marca, la mezcla de ingredientes ofrecida, las estrategias de mercadeo y el empaque son fundamentales. Se privilegia la presentación en lata para productos top y botella plástica cuando de productos de bajo costo se trata. Los sabores frutales y las presentaciones carbonatadas siguen siendo las preferidas por los consumidores.