Además de la limpieza habitual, es esencial adecuar mejores prácticas e identificar  patógenos en zonas de riesgo según sea el caso, no es igual la aplicación de agentes limpiadores para superficies donde se han tratado cárnicos a  superficies con procesamientos con derivados lácteos o alimentos a base vegetal.

En la industria alimentaria, estos agentes deben conseguir la eliminación y la reducción hasta niveles considerados aceptables de los microorganismos alterantes.

En el caso de productos cárnicos, predominan grasas, proteínas y el alto número de bacterias presentes en la piel, lo que genera una mayor concentración de microorganismos y  contaminación en la superficies, la acumulación de micrococcus y de pseudomonas, hongos, mohos y levaduras, generalmente pueden resistir los tratamientos de limpieza térmico o de conservación y ocasionar toxinfección alimentaria, puesto que cuando las condiciones son favorables pueden volver al estado vegetativo con sus características iniciales y tienen la posibilidad de multiplicarse de nuevo.

Los lácteos y derivados son otro de los focos de riesgo, los microorganismos encontrados en la leche cruda y pasteurizada habitan naturalmente en el suelo, agua, animales y plantas y al exponerse al aire y equipos contaminados su extensión alberga  bacterias como la Staphyloccus causante de más de 11 mil muertes al año. A efectos de limpieza, su solubilidad en agua varía en la superficie. La mayoría es soluble en ácidos, variando desde fáciles a difíciles de remover. Sus residuos son por lo general fáciles de eliminar en caliente.

¿Cómo tratar cada superficie según la manipulación de alimentos?

Implementar protocolos que contemplen todos estos factores con el fin de alcanzar el mayor grado de higiene posible, garantizará la seguridad de los alimentos y su mayor vida comercial.

Para esto, tenga en cuenta dos métodos para remover impurezas:

CIP (Cleaning in place – limpieza in situ o limpieza sin desmontar): Limpieza de partes completas de una planta o de circuitos de tubería, realizada sin desmontar o abrir el equipo y con poca o ninguna intervención manual del operador.

COP (Cleaning out of place – limpieza fuera de posición): Los artículos a limpiar se colocan en una máquina lavadora, o se dejan “en posición” y se bombean detergentes y agentes de limpieza a través de los mismos.

Elección de productos de limpieza

La clasificación de los desinfectantes está basada, esencialmente, en la materia activa biocida con la que se formulan. En ocasiones, en una misma formulación pueden encontrarse dos materias activas, por ejemplo, existen desinfectantes que combinan glutaraldehido con amonios cuaternarios,  o peróxido de hidrógeno y ácido peracético, como el Betelene.

Desifectantes Clorados: La principal ventaja de los productos clorados es su bajo coste y que poseen un amplio rango de actuación frente a los microorganismos. Son eficaces a baja temperatura y, generalmente, no tienen actividad residual. Su principal desventaja es su inestabilidad, tanto frente a las condiciones ambientales (luz y calor).

Glutaraldehido : Los productos formulados con glutaraldehído son biocidas de amplio espectro, con eficacia frente a bacterias, mohos, virus, y también frente a micobacterias; además, cuando la solución es alcalina (pH 7,5 a 8,5) se activa y posee actividad esporicida.


Dycsa compañia ambientalmente responsable, cuenta con  un portafolio de agentes y productos de limpieza con las mejores calificaciones, orientados al desarrollo de soluciones industriales e institucionales con el  desarrollado esquemas de trabajo flexibles y adaptables a cualquier escenario que se requiera. Si desea más información de soluciones de higiene diligencie el siguiente formulario.