La capacidad antioxidante de los alimentos ha despertado gran interés en la industria en los últimos años. Actualmente  se comercializan extractos con capacidad antioxidante, como ingredientes alimentarios indicando esta propiedad, como atributo esencial para contribuir a la salud y a la prolongación de la vida útil de los productos.

No todos los alimentos tienen la mismas características de oxidación, un análisis de laboratorio permite demostrar el contenido antioxidante y la  veracidad de las etiquetas en la que se declara que cuenta con las propiedades funcionales para el consumidor.

¿Por qué su cadena de producción debe contar con una certificación de actividad antioxidante?

La cadena de producción debe contar con una certificación antioxidante porque aunque se conozca por su características que un determinado producto puede contener antioxidantes es necesario verificarlo con pruebas de laboratorio,estas propiedades antioxidantes cambian con las condiciones de cultivo en el caso de frutas y nueces.

Por otro lado, incide las condiciones de transformación en el caso de vitaminas y polifenoles que se degradan fácilmente con la aplicación de altas temperaturas y con las diferentes condiciones de almacenamiento a las que son sometidos los productos.

¿Cada cuánto se debe realizar este análisis?

Una vez establecido el valor antioxidante de cada producto, el control de calidad es necesario semestralmente para garantizar que la actividad antioxidante declarada corresponde a la presente en el producto. El Sello antioxidante permite  legitimar el producto y lo declarado en la etiqueta.

¿En qué productos se debe medir?

La actividad antioxidante se debe evaluar en productos que por su naturaleza contienen un potencial antioxidante, por ejemplo en productos con adición de frutas, en café/cacao y sus derivados, en té, en nueces y aceites vegetales.También en un gran número de productos con adición de extractos vegetales y compuestos bioactivos procedentes de diferentes procesos de fermentación y/o extracción.

¿Qué antioxidantes deben medirse?

Aunque la respuesta a esta interrogante está sujeta a la naturaleza del alimento a analizar, en términos generales es posible medir en los alimentos:

  1. El contenido específico de aquellos antioxidantes que dicho alimento más concentra, o la de aquellos cuya presencia es más relevante para su distinción como fuente o aporte de dicho compuesto.
  2. Los antioxidantes empleados en la preservación de alimentos pueden ser clasificados según su origen, en dos tipos: los naturales y los sintéticos. Entre los antioxidantes naturales que más se emplean como preservantes se encuentran: el ácido ascórbico, el alfa-tocoferol y diversos derivados del ácido rosmarínico.
  3. El contenido total de un determinado tipo de antioxidante, por ejemplo, el contenido total de polifenoles, flavonoides, caroteniodes, taninos, entre otros, en un alimento.

¿Cómo se determina la actividad antioxidante de un alimento?

Un análisis de actividad antioxidante es una prueba analítica de laboratorio, este análisis se debe realizar de acuerdo a pruebas ORAC (capacidad de absorción de radicales de oxígeno),DPPH y ABTS.


AOXLAB, laboratorio certificado en estudios antioxidantes y de estrés oxidativo ha establecido un protocolo de otorgamiento del sello antioxidante que garantiza que los productos sean evaluados rigurosamente con pruebas estandarizadas y normalizadas de forma medible y demostrable. Si desea conocer más información visite la página web o diligencie el siguiente formulario.